Ayala cierra Burgos a la cultura
Burgos – 21 de octubre de 2025
Si la semana pasada veíamos como la alcaldesa de Burgos desalojaba del Ayuntamiento a manifestantes que reclamaban la reapertura de los clubes de lectura en la ciudad, esta semana lo hacemos con la noticia de que la alcaldesa pretende cerrar la sala de exposiciones temporales del Arco de Santa María para montar un museo al Cid (muy probablemente de pago).
Más allá de que Ayala parece olvidar que un museo de este estilo ya fue una iniciativa (privada) que llevó a cabo el empresario, e intento de concejal, Juan José García con su editorial Siloé en su edificio de la Travesía del Mercado en 2022, y que cerró sus puertas dos años después, la alcaldesa parece empeñada en expulsar de Burgos todo aquello que no forme parte de alguno de los palos de la “Baraja de Cartas Burgalesa”: Catedral, Morcilla, Atapuerca y Cid.
Porque, más allá de preguntarse por la necesidad de un museo monotemático sobre este personaje, estando el Museo de Burgos totalmente abandonado por la administración local, debemos hacer hincapié en lo que supone esto para los artistas que han ido exponiendo en el espacio que ahora se pretende cercenar. ¿Qué espacio les dejamos a los jóvenes talentos de nuestra ciudad para darse a conocer? ¿Qué será lo próximo? ¿Convertir el Polisón y su sala de Exposiciones en una cafetería? ¿Vender al mejor postor la estatua de Carlos III?
Cabe preguntarse qué ciudad quiere el PP que sea Burgos. Por lo que estamos viendo una orientada hacia el turismo y el uso del coche, políticas más propias de los años 80 que del presente. Porque, mientras Ayala propone museos y túneles, se olvida de los ciudadanos. Sus proyectos están orientados a la gentrificación de la ciudad y que su “centro histórico” sea habitado por turistas.
El PP no parece muy dispuesto a tomar medidas que mejoren la vida de los y las burgalesas. Ignora el estado de las calles, que solo se limpian si hay un acto fotografiable; las frecuencias de los autobuses, que solo mejoran si hay un evento; la falta de vegetación y espacios de refugio frente al calor en verano, salvo que se trate de negocios privados. Y cuando propone, son ideas que a nadie le gustan, salvo a sus amigos de siempre.
Ya lo intentaron con los aparcamientos en altura en el G-9 y San Pedro y San Felices delante de centros educativos, con la incineradora en Cortes o la propuesta del túnel por la Calle Santander. La propuesta de despojar a la ciudad de una sala de exposiciones tan maravillosa como el Arco de Santa María es solo la última cacicada del PP para expulsar a los habitantes de esta ciudad y venderla al turista.
Nos tendrán enfrente. ¡Burgos merece cultura!




