#QueNoNosJodanLaVida : Acabemos con la precariedad en la vendimia.

Como todos los años una vez más tenemos que ver imágenes en la Ribera del Duero expresadas en esa frase que le dice un intermediario a sus trabajadores:

“os pago 4 ó 5 euros la hora porque el bocadillo os lo da Cáritas y el alojamiento el ayuntamiento”;

mientras firman estos contratos en mesas de camping en la puerta de supermercados. Estas prácticas más propias del siglo XIX son nuestro día a día. Esta situación implica elevar la precariedad exponencialmente hasta lo miserable a un sector ya de por si vulnerable.

Uno de los sectores productivos principales de la provincia de Burgos, concretamente en la Ribera del Duero es la producción de vino. En la Ribera del Duero se encuentran numerosos municipios menores de 20.000 habitantes, ante los que la diputación de Burgos y otras instituciones deben responder.

La recogida de la uva, tradicionalmente, ha sido llevada a cabo de una forma familiar y por gente de la zona hasta la llegada de la Denominación de Origen que implicó un aumento exponencial de la productividad y por ello una mayor demanda de mano de obra. Esa mano de obra es mayoritariamente de personas migrantes debido a las condiciones precarias existentes en las tareas que origina la vid. Esta situación se da debido a la contratación por parte de bodegas y viticultores, de empresas intermediarias a las que se les contratan las tareas de la viña. Algunas de estas empresas cobran un precio razonable a bodegas y viticultores para que se recoja la uva por lo que obtienen sus beneficios de recortar condiciones laborales (Pagando el viticultor un salario digno que se ve reducido por dichos intermediarios).

Por otro lado, nos encontramos con la situación de numerosas personas viviendo en condiciones infrahumanas, ya que bastantes empresas del sector no se hacen cargo ni de alojamientos ni de manutención pasando esta obligación que generan a instituciones públicas y organizaciones de caridad que poco tienen que ver con los beneficios del vino.

Por todo ello desde Izquierda Unida proponemos:

-Propuestas:

1º Creación de una mesa de negociación del convenio provincial al que se circunscriben los trabajadores y trabajadoras del sector. En el que se incluya no solo unas condiciones laborales dignas que deberían tener en cuenta las necesidades básicas vitales de los trabajadores, sino también un alojamiento que asuma el contratante.

2º Instar a subdelegación de gobierno en Burgos a la creación de la mesa de trabajo multilateral de trabajo temporero en la provincia de Burgos basándonos en el acuerdo marco del 18 de julio de 2006 negociado con los agentes sociales, dependiente del ministerio de agricultura, pero fuera de su estructura jerárquica.

Esta propuesta viene de CC.OO que han trabajado las funciones que ha de tener esta mesa multilateral como son las de creación de bolsa de empleo para evitar que haya más trabajadores que empleo ofertado, información a los agricultores sobre sus responsabilidades aunque contraten a través de intermediarios, o que vigile las condiciones en las que se encuentran los trabajadores.

3º Establecimiento de un convenio de la colaboración entre la Junta de Castilla y León y la Diputación de Burgos para financiar dicha mesa y que pueda aplicar sus funciones.

Esta propuesta implica no tener únicamente una mesa para salir en la foto; sino que garantice recursos necesarios para su funcionamiento; como la rehabilitación de espacios públicos para albergar temporeros y temporeras y cobrar una tasa a las empresas que son responsables de esta situación.

4º Instar a la Junta de CyL que establezca los medios necesarios a nivel de inspección de trabajo para controlar los abusos en el trabajo temporero.